 | | | | | Amanda.
Perú |
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| Martes, 10 de Febrero 2009 | | Esas lágrimas tuyas.
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Esas lágrimas tuyas…
Siempre se ha dicho que las mujeres somos unas lloronas, que lloramos por todo, hasta porque murió la mosca. ¿qué tanto de verdad hay en ello? ¿se puede confiar en las lágrimas?
Milagros tuvo un desengaño amoroso muy grande, pensaba que no le volvería a pasar, encontró un nuevo amor y se cuidó mucho de llamarla novia tan ligeramente. Cuando después de un tiempo sintió que la nueva chica estaba un poco lejana, decidió que quizá era hora de terminar. Al parecer las cosas ya no eran iguales.
Un buen día le dijo que era mejor terminar para no llegar a odiarse mutuamente, la chica le dijo que no podia tolerar eso, que era la mujer de su vida, y las lágrimas vinieron enseguida. Lloraba de una manera tan desesperada que Milagros hasta culpa sentía. Sin embargo, no retrocedió, se despidió de ella y se fue… pero la culpa no se le borró.
Pasó una hora y la culpa la empujó a buscarla y quizá podrían intentarlo. Estaba a pocos metros de su casa cuando la vio sonriendo a carcajadas abrazada de otra mujer. ¿Dónde quedó la tristeza y la desesperación?
Milagros se dio cuenta que las lágrimas muchas veces son producto del capricho de una mujer, y que aunque parte el corazón ver llorara otra persona, lo mejor en todo caso es esperar a que se calme y conversar las cosas sin lágrimas porque bajo ellas muchas veces se esconde la mentira. Eso quita que haya mujeres que si lloran con verdad, con sentimiento, con verdadera motivación de cambio. ¿Tú qué piensas?...
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